22 ago 2009

Tercer y Cuarto lugar: El partido que nadie quiso jugar.

Al parecer no había motivación.

Ambos equipos llegaron lentamente a la cancha, sin muchas ganas de jugar un encuentro que valía poco más que el gusto de otra victoria.

Por distintas razones, los miembros de Atlético Bucanero llegaron totalmente desconcentrados al encuentro.

Desde el primer minuto el partido se trató básicamente de tirar pelotazos de lado a lado. Lo hizo el Buca, lo hizo Deportes con Sed.

Los goles llegaron en acciones fortuitas o como consecuencia de errores defensivos.

El 2-3 final relegó a Atlético Bucanero al cuarto lugar de la Liga de Oro, en su debut en la Liga Manquehue.

Un debu más que aceptable, pero que dadas las circunstancias deja gusto a poco.

Semifinales: El diluvio.

Llovía copiosamente sobre la capital.
Las anegadas canchas del complejo deportivo Lo Cañas reflejaban la inclemencia del frente de mal tiempo.

Sin embargo, los cuatro equipos clasificados a semifinales de la Liga de Oro llegaban a la hora, dispuestos a desafiar el temporal.

Después de un breve debate entre capitanes y la organización de la liga, se decidió jugar en doble turno en la única cancha en estado razonable; la cancha cinco, rara vez utilizada por ser algo más pequeña que las demás.

Atlético Bucanero saltó a la cancha con su formación habitual, pero sin la concentración acostumbrada. El rival, Four Sport; vigente campeón de campeones; no perdonó esa licencia.
En cosa de 10 minutos establecieron un 3-0 claro y contundente.

J.C. Saffie recurrió a la garra para anotar dos veces, primero tras un pase de Julio Canales y luego con un tiro libre. Sin embargo la última línea del Buca dormía y el rival pudo anotar dos veces más.

Un cabezazo de Rodrigo Manetti dejaría las cosas 5-3 llegado el mediotiempo.

El segundo tiempo tuvo más lucha que fútbol y el balón no volvería a encontrarse con las redes.
El pitazo final dejó al Bucanero a un paso de la final, dolorosamente cerca de la gloria.

8 ago 2009

Cuartos de Final: El '8' sienta las bases, el '10' construye el camino...

Emocionante lo vivido ayer sábado en el complejo deportivo Lo Cañas.

Por Cuartos de Final de la Copa de Oro de la Liga Manquehue se enfrentaban Atlético Bucanero y Pehuenches. Este último se presentaba sexto en la tabla general, destacándose por ser el único equipo de la competición con D.T.

El Buca arribó con bastante anticipación a las canchas, con plantel completo, determinado a preparar adecuadamente el compromiso. Los ejercicios precompetitivos y las charlas grupales coparon los tensos minutos previos al inicio del partido.

La escuadra pirata presentó su formación de gala; con Matías Mena en el pórtico; Julio Canales, Jorge Saffie y Jope Gacitúa en la última línea; Juan Carlos Saffie en el medio; Rodrigo Manetti en punta. Como alternativas quedaron Marcelo Léniz, Francesco Manetti y Ricardo Avello.

Como era de esperarse, el partido se disputó furiosamente desde el pitazo inicial. Durante los diez primeros minutos la lucha en mediocampo fue protagonista absoluta, dejando poco espacio para el buen juego o las ocasiones de gol. Un par de jugadas rápidas del Buca generaron tibias primeras llegadas al pórtico rival.

El juego áspero trajo consigo varios tiros libres en favor de ambos equipos. El '10' pirata no supo aprovechar sus oportunidades de balón parado, mientras que Pehuenches anotó en cuanto tuvo una ocasión cerca del pórtico de Mena. Un encontrón de Jorge Saffie con un rival fue injustamente pitado como falta, generando un tiro libre en el borde izquierdo del área Bucanera. El remate fue seco y recto, pero una fisura en la barrera facilitó su misión. El balón sorprendió a Mena, quien poco pudo hacer.

Por momentos pareció que los piratas habían acusado el golpe. Durante uno o dos minutos bajaron la intensidad de su juego y Pehuenches se acercó al segundo. Pero no sería este el día en que Atlético Bucanero bajara los brazos, y el ejemplo vino de atrás. Imponiendo fuerza y respeto, El '8' amarillo sentó las bases del equipo en retaguardia. Inspirando a sus campañeros de saga dirigió una última línea impenetrable, permitiendo a los atacantes jugar con más libertad.
El Buca aguantó esos minutos eternos con garra, y con los cimientos instalados, llegaba el momento de construir. Esa responsabilidad la tomó el '10'.

Comprendiendo que el momento lo requería, J.C. Saffie intentaba liderar la ofensiva pirata con la mayor claridad posible. Sin embargo, una férrea defensa Pehuenche lograba hasta el momento contener sus esfuerzos. Sería Manetti entonces quien cargaría la balanza, robando un balón en media cancha, otorgando al creador Bucanero ese metro adicional para hacer la diferencia. Así, persiguiendo ese balón suelto, el '10' superó en la carrera corta a su marcador y con la punta de su botín derecho definió ante la salida del portero rival.

El empate fue una bocanada de aire fresco para los Bucaneros y un golpe a la moral Pehuenche. Los piratas se calmaron y comprendieron que con esfuerzo y buen juego la clasificación era posible. Aprovechando el impulso, el segundo no tardó en llegar.

Producto de una nueva combinación ofensiva entre J.C. Saffie y R. Manetti; esta vez una pared iniciada por el primero; el '10' remataba desde la frontal buscando el palo izquierdo. Una vez impactado el balón, éste no parecía llevar destino de gol, pero una pierna rival haría irrelevante este hecho. La trayectoria desviada puso la pelota en el palo derecho del arquero, eliminando sus posibilidades de intervenir.

Con el 2-1 el Buca tomaba las riendas del partido e imponía su ritmo. El rival extraviaba los caminos al pórtico ante la presión pirata en media cancha. Así, llegaba el entretiempo.

Alguna relación debe haber entre las victorias aguerridas de Atlético Bucanero y la suerte de Jorge Saffie. Muchos aún recuerdan como ante Borbotones (en primera fase) clavó un gol de arco a arco, intentando despejar la pelota tan lejos como fuese posible. Esta fue la imagen que varios tuvimos en mente cuando, recién comenzada la segunda fracción, Jorge despejaba un balón suelto en dirección de las nubes. A medida que se acercaba al pórtico Pehuenche, quedaba más y más claro que las circunstancias no eran las mismas... el arquero estaba bien parado, atento, y la pelota daría el bote un par de metros antes de la línea de gol. Pero alguna relación debe haber. Inexplicablemente, el portero rival decidió adelantarse un par de pasos para tomar la pelota de sobrepique, pero el bote fue más alto de lo que esperaba y solo pudo ver como el esférico dibujaba una parábola sobre su cabeza, lejos del alcance de sus brazos, y se colaba tras él, dentro del arco.

El gol (y especialmente las circunstancias) afectaron profundamente la disposición del rival. No obstante, desde afuera el D.T. movió la banca e intentó dar la vuelta al partido. Aprovechando la menor vocación defensiva de Marcelo Léniz en la banda derecha (entró reemplazando a Julio Canales), el rival concentró sus ataques por ese sector. Tal insistencia dio frutos a mediados del segundo tiempo, consecuencia de un remate cruzado.

El descuento fue un recordatorio de que aún quedaba mucho partido y que por tanto la presión debía ser sostenida hasta el pitazo final. J.C. Saffie salió para dar entrada a R. Manetti (que a su vez había sido reemplazado por su Francesco en el entretiempo) y con ello los hermanos echaron a andar su sociedad. A pesar de que una y otra vez sus jugadas fueron contenidas por la defensa rival, el dicho reza "el que la sigue, la consigue". Cuando más lo necesitaba el equipo Francesco logró dejar a Rodrigo mano a mano con el arquero y el "Tano" supo definir.

Francesco, exhausto, salió para que el '10' jugara los últimos minutos del encuentro. Para cerrar una tarde inspirada, J.C. Saffie amortiguó el primer balonazo que recibió, se cargó a la banda derecha, aguantando de espaldas la marca de dos rivales y sin pensarlo habilitó a R. Manetti de un taconazo. El goleador hizo honor a su título y puso el 5-2 final.

Sobre el final, el Bucanero estuvo al borde del desastre. No porque se pusiera en jaque la victoria, ya que el marcador parecía definitivo a cinco minutos del término del encuentro. Habiendo recibido la primera en el primer tiempo, el árbitro le mostró la segunda amarilla al '8' cuando el partido expiraba. El equipo comprendió que, más allá de este partido, perder a Jorge para la semifinal era catastrófico. El capitán se marchó desconsolado de la cancha, impotente además con cobros arbitrales injustos.

Afortunadamente, todo quedó ahi. Las bases de la liga indican que la expulsión por doble amarilla no acarrea suspensión en playoffs, por lo que el Buca podrá contar con el candado de su defensa durante el próximo encuentro.

Un sentido abrazo de todo el equipo cerró una jornada memorable, en la que el sacrificio y el buen juego conjugaron una clasificación impensada.

De más está decir que esperamos todo el apoyo de la hinchada para la semifinal a ser disputada el próximo sábado 15 de agosto, en horario por definir.

29 jul 2009

Octavos de Final: El Buca no se detiene!

Concluido el encuentro pendiente con San Pateste, la tabla general quedó definida y asi fueron formadas las parejas para Octavos de Final.

Atlético Bucanero quedó tercero en la general con 10 puntos sobre 12 posibles. El rival elegido para esta instancia fue el décimocuarto en la tabla, S.Q.S. Lo Parte, que terminó como mejor cuarto de la segunda fase.

Aprovechando la presencia del plantel completo, el Buca aceptó jugar este encuentro a continuación de la definición con San Pateste. Esta valiente decisión resultó ser muy favorable.

Si bien todos los equipos estaban citados a las 12 para disputar cuartos, el rival solo se presentó con cuatro jugadores, aquejado por las vacaciones de inviernos. Los Bucaneros afilaron cuchillos, prepararon espadas y alistaron el abordaje.

Doce goles abultaron el pórtico rival solo durante el primer tiempo. R. Manetti anotó unas siete veces; incluso Jorge Saffie se dió el gusto de anotar tras una jugada personal. Ante tal avalancha goleadora, el rival decidió retirarse y dejar el resultado tal cual.

Así, el Buca avanzó sin contratiempos a Cuartos de Final, quedando a tres triunfos de levantar la copa de campeón. De aquí en más los partidos serán muchísimo más disputados, considerando que solo quedan los mejores ocho equipos de la competición.

Esperamos contar con el apoyo de la hinchada!

Las dudas se sepultan con goles.

Se acabó la teleserie invernal.
A lo largo de las últimas tres semanas hubo fuego cruzado entre San Pateste, la organización de la liga y Atlético Bucanero para definir el resultado del partido suspendido por la segunda fecha del Grupo B de la Liga de Oro entre ambas escuadras.

Los jugadores del Buca consideraban que dada la decisión arbitral de suspender el partido por falta de garantías los tres puntos les pertenecían. San Pateste en cambio presionaba por reanudar el encuentro a partir de la segunda mitad, manteniendo la ventaja parcial de 3-0 obtenida.

Finalmente la organización determinó que el encuentro debía finalizarse este sábado recién pasado, a partir del segundo tiempo, con el marcador 3-0 y con dos expulsados en San Pateste.

Atlético Bucanero acató la decisión y se dispuso a arrasar con el rival disminuido, acabando con las dudas generadas en torno al caso.

Con plantel prácticamente completo llegó el equipo de la calavera, todos unidos para seguir avanzando en la competición. Solo faltó S. Rotman, retirado del equipo, pero en su reemplazo llegó Cristóbal Canales, dispuesto a vestirse de corto si era requerido.

A la cancha entraron Matías Mena (arquero), Jorge Saffie y Julio Canales (defensa), Juan Carlos Saffie y Francesco Manetti (mediocampo), y Rodrigo Manetti (delantero). El cambio a una formación 2-2-1 intentaba aprovechar la superioridad numérica generando un mayor caudal ofensivo.

A pesar de las condiciones favorables, había cierto nerviosismo al interior del Buca. Siempre existe la posibilidad de que el encuentro se enrede, de que la pelota no quiera entrar al arco o de que el árbitro compense la situación cobrando a favor del rival. Por suerte, nada de eso ocurrió, aunque el primer tanto tardó demasiado en llegar.

Varios minutos habían transcurrido ya sin goles, por lo que los jugadores de San Pateste comenzaban a tomar confianza. J.C. Saffie tomó el balón en el mediocampo, avanzó entre un par de rivales y fue derribado cuando se disponía a rematar. El '10' esperó desde el suelo un pitazo que no llegó; y es que atrás apareció R. Manetti para mandar el balón al fondo de las redes y hacer innecesario el cobro penal.

Con el fin de la sequía goleadora del "Tano" se abrió también el flujo anotador del Bucanero. Siete goles más sepultaron las ilusiones de San Pateste y dejaron los puntos del lado pirata. Manetti dejó su sello en el encuentro, marcando cinco veces. El '10' marcó otros dos tantos.

Con este resultado quedaron definidas las parejas para Octavos de Final. De aquí en más la liga pasa a la fase eliminatoria, donde cada partido puede ser el último.